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LimónApps | November 20, 2017

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Violencia contra la mujer: dos campañas para reflexionar

A raíz de la campaña argentina #NiUnaMenos, contra la violencia hacia la mujer, replicada en Latinoamérica y en Chile con masiva convocatoria, Sergio Gamboa, director de Publicidad UDD rescata dos experimentos que, al fluir por redes sociales, se han convertido en grandes campañas publicitarias a nivel global.

El objetivo de ambas iniciativas busca plantear una profunda reflexión en cuanto a los paradigmas machistas que afectan la percepción de la mujer, sin distinciones de género, edad o nivel educacional.

“Querido papá, me van a llamar puta” es un video que forma parte de la campaña creada por la ong noruega Care Norway, lanzada a fines de 2015, y que provocó una masiva respuesta en torno al tema.

El video, dirigido a los padres de niñas, enumera las situaciones de violencia que una futura mujer enfrentará durante su vida y denuncia los comportamientos masculinos considerados “normales” en una sociedad que tolera el abuso de género.

 

 

En tanto, la exitosa campaña #LikeAGirl, del gigante de la cosmética Procter & Gamble, propietaria de la marca Always, da cuenta del uso de expresiones verbales cotidianas que menoscaban la condición femenina.

Ganadora del Premio Emmy al comercial más sorprendente de 2015 en Estados Unidos, creado por la firma Leo Burnett de Toronto, Chicago y Londres, la campaña da cuenta no solo de los prejuicios que anidan en los varones, sino también en mujeres adultas acerca de qué significa la expresión: “como una niña”.

 

 

Para Gamboa, el problema de la violencia contra las mujeres anida en diversas concepciones presentes desde tiempos inmemoriales, a través de “religiones gobernadas por hombres que han considerado a la mujer como un género que vive a sus expensas; políticas gubernamentales dictadas por hombres que postergan y postergaban a la mujer como si fueran un individuo de segundo orden -solo a principios del siglo XX la mujer tuvo derecho a voto en Inglaterra-; e industrias del sexo hechas por hombres cuyo contenido es 100% machista”.

El publicista se cuestiona acerca de los motivos detrás de esta actitud. “Puede haber muchas respuestas a esta realidad, pero una debe ser la causante de las demás. ¿Será el miedo de los hombres a perder poder y posición? Podría basarme en esta conjetura dado que ambos experimentos sociales hacen referencia a la percepción deformada que los adultos tenemos de las mujeres. Una realidad que no está en los niños, al menos occidentales… Pero sí se va deformando en la medida que crecen y van teniendo acceso a más información. Si educamos a los niños desde pequeños en la igualdad de género, de seguro el problema no existiría”, concluye.

 

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