Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

LimónApps | October 17, 2018

Scroll to top

Top

Rigth now get betting bonus from bookmakers
Sin comentarios

La discriminación laboral que afecta a los bomberos

En 2016 fue aprobada en el Congreso la ley 20.907, normativa que prometía proteger a los bomberos en sus puestos de trabajo cuando estos recibían llamados de emergencia. Han pasado dos años desde su aprobación y los voluntarios denuncian que la ley solo ha traído un escenario perjudicial: las empresas se muestran reacias a contratarlos o incluso han vivido amagos de despidos porque se ausentan para socorrer incendios.

Por Mariajosé Contreras Sylva

“Para los incendios forestales en el sur, mi empleador no quiso facilitarme la salida ya que llevaba poco tiempo en la empresa. Me dijo: “O eres bombero o trabajas”. Me hizo sentir discriminado. Creo que faltan muchos años para que las empresas entiendan la importancia de nuestras dobles vidas. No es fácil, y con la ley que se aprobó muchos compañeros sienten vergüenza y miedo de decir lo que son, porque los pueden despedir”.

Nibaldo Caroca (29) es voluntario en el Cuerpo de Bomberos de San Bernardo y ha vivido en carne propia cómo se aplica la ley 20.907, creada en abril de 2016 y aprobada en diciembre de ese mismo año.

Bustos (26) es bombero de la Segunda Compañía de Bomberos de Penco. También ha vivido malos ratos con esta ley que prometía respaldarlos en el trabajo, pero que está cumpliendo un rol totalmente contrario.

“Es una ley que tiene muchos vacíos legales. Yo no he podido capacitarme para ser bombero operativo según la malla curricular de la Academia Nacional de Bomberos. Hace un tiempo la invoqué en mi trabajo, pero me amonestaron verbalmente, ya que avisé con doce horas de anticipación. En esa ocasión, nos activaron como grupo de rescate sub acuático por una búsqueda de una persona perdida y yo era una persona fundamental, ya que sin mí, la autoridad marítima no los dejaría tomar zarpe”.

La normativa señala textualmente que “cualquier trabajador que se desempeñe adicionalmente como voluntario del Cuerpo de Bomberos estará facultado para acudir a llamados de emergencia ante accidentes, incendios u otros siniestros que ocurran durante su jornada laboral. Y, el tiempo que estos empleados destinen a la atención de estas incidencias será considerado como trabajado para todos los efectos legales. Por lo tanto, el empleador no podría, en ningún caso, calificar esta salida como intempestiva e injustificada para configurar una causal de abandono de trabajo o como fundamento de una investigación sumaria administrativa”.

Nibaldo Caroca y Tomás Bustos aseguran que desde que la ley 20.907 entró en vigencia no dicen que son voluntarios de bomberos en sus entrevistas laborales para evitar la discriminación y ser finalmente contratados.

El abogado laboral y actual subsecretario del trabajo, Fernando Arab, afirma que ningún trabajador puede ser discriminado en razón de ser bombero. “Si es despedido producto de que se ausentó para prestar auxilio en alguna de las situaciones que contempla la ley, puede demandar ante los tribunales de justicia que aquel acto es injustificado e indebido, y así reclamar el pago de sus indemnizaciones legales aumentadas en un 80%”.

En Chile actualmente existen 50.483 bomberos, 44 mil son hombres y siete mil, mujeres. Santiago es la región con más voluntarios -casi diez mil-, seguido por Valparaíso y Bío-Bío, que tienen más de seis mil cada una.

Más de la mitad del total de los voluntarios está en edad laboral: 15.339 tienen entre 21 y 30 años; 12.159, entre 31 y 40 años; 8.039, entre 41 y 50 años, y 5.674, entre 51 y 60 años.

Precisamente pensando en aquellos en edad laboral se pensó la ley 20.907, ya que habían algunos lugares en que los bomberos, cuando socorrían siniestros, corrían el riesgo de que los despidieran por abandono del lugar sin motivo. Es por eso que algunos exigieron un mecanismo legal para que la salida intempestiva a un siniestro no fuese razón de despido.

Según los miembros de la comisión que estaban a cargo del proyecto de ley, la Junta Nacional de Bomberos se manifestó reacia a la normativa, porque aseguraban que no era necesario, ya que en general, según ellos no ocurría eso.

Sin embargo, luego de una encuesta a los mismos voluntarios se dio pie al proyecto: de mil cuestionados, 960 dijeron que se necesitaba legislar al respecto.

Hasta la fecha, la Junta Nacional de Bomberos no tiene registro del número total de afectados por una eventual discriminación laboral, pero han recibido denuncias de dos bomberos despedidos durante los incendios forestales del verano 2017 que finalmente tuvieron, según explican, un “final feliz”, ya que los empleadores, para no ir a juicio, decidieron reincorporarlos a sus respectivas empresas nuevamente.

“Nos parece que dos casos no son representativos para señalar que exista discriminación laboral. No tenemos casos relevantes para comenzar la investigación”, afirma Walter Calcagno, jefe del departamento de Estudios y Desarrollo de la Junta Nacional de Bomberos de Chile.

En la Dirección del Trabajo, en cambio, señalan que durante los incendios forestales de 2017 aumentaron considerablemente los reclamos –aunque no tienen la cifra exacta- y, dado a todos los llamados que debieron atender durante esas fechas, crearon un manual para informarles a los bomberos qué debían hacer si se encontraban frente a esta situación. Otro dato importante es que de todos los dictámenes relacionados a los voluntarios de Bomberos -17 en total- solo tres corresponden a este tema: el dictamen Nº 2880/51, de mayo de 2016; el Nº 548/011, de enero de 2017, y el Nº 2203, de mayo de este año.

El dictamen de enero de 2017 señala: “Con motivo de los incendios forestales que han afectado intensamente a algunas regiones del país en las últimas semanas, este servicio ha estimado necesario informar a trabajadores y empleadores respecto a ciertas circunstancias que podrían derivar de la indicada situación de emergencia, con relación a la causal de término de la relación laboral de caso fortuito o fuerza mayor. Conforme a la misma preocupación, cabe analizar la situación de los voluntarios del cuerpo de bomberos, especialmente desde la perspectiva de las garantías que el ordenamiento jurídico laboral, contempla a favor de quienes concurren a atender una emergencia”.

Los vacíos de la ley

En redes sociales, principalmente Facebook, existen múltiples grupos de bomberos en que se comentan los temas que les atañen. Los dos más grandes son: “Compra y Venta de Bomberos Chile”, con casi siete mil miembros, y “Artículos de Bomberos Chile”, con cerca de 500 participantes.

En aquellos sitios se preguntó directamente: “¿Alguno de ustedes ha tenido algún tipo de problema con la ley 20.907, que les permite ausentarse del trabajo para ir a atender urgencias?”. Los comentarios afirmativos fueron más de 15, declarando cada uno de ellos que a sus colegas también les ha pasado, y que es algo común desde que nació esta ley que por un lado “los reconoce, pero que también ha generado toda la discriminación que han tenido que pasar”.

Ivo Céspedes (32), por ejemplo, posteó: “A las empresas no les conviene tener gente que sale una o dos veces al día, que es el caso de los cuerpos de bomberos grandes como Santiago o Valparaíso, ya que es más probable que ellos salgan más veces durante una jornada. Es una ley muy ambigua, muy abierta y que no tiene suelo. Además la ley te deja ausentarte, pero no llegar tarde, y muchos siniestros ocurren durante la madrugada. Yo antes trabajaba en una empresa de logística y con los incendios forestales tuve que salir, pero antes le avisé a mi jefe, y entre que me decía ´no, pero a qué vas, por qué sales`, ya habían pasado unos minutos, y en una emergencia tú no puedes esperar ni diez minutos a que te gestionen el permiso, en ese tiempo una casa no se quema, desparece”.

La normativa que regula la situación del trabajador dependiente que se desempeña como voluntario del cuerpo de bomberos fue aprobada en el Congreso Nacional por los diputados Ricardo Rincón González, Tucapel Jiménez Fuentes, Víctor Torres Jeldes, Osvaldo Andrade Lara, Cristián Campos Jara, Lautaro Carmona Soto, Fuad Chahin Valenzuela, Cristián Monckeberg Bruner, René Saffirio Espinoza y Denise Pascal Allende.

La ley tiene una sola hoja de descripción, por lo que los voluntarios consideran que es muy ambigua y le hace falta más detalles. Los puntos que ellos consideran significativos, pero que no están bien explicados son: delinear bien las situaciones en las que pueden salir, ya que dice “accidentes, incendios y otros; obligar al bombero a entregar un certificado firmado por el comandante del cuerpo que acredite que participó en un siniestro (hasta ahora es voluntario este procedimiento); solo los autoriza a ir a las emergencias que ocurran en la comuna de la compañía del voluntario, lo que muchas veces los perjudica, ya que no trabajan en el mismo lugar y pierden mucho tiempo en traslado; por último, la norma les permite ausentarse, pero no llegar tarde, por lo tanto si ocurre algo durante la madrugada ellos deberán evaluar si alcanzan o no a ir para que no sean despedidos.

Osvaldo Andrade, uno de los miembros parte de la comisión y que en el momento de la aprobación era el presidente de la Cámara de Diputados, asegura que la ley sí tiene vacíos. “Sin duda es posible de mejorar, porque además de vacíos, también hay conductas que a veces se emplean desgraciadamente por parte de algunos empleadores, pero hasta cuando estuve allí no hubo ninguna iniciativa con respecto al mejoramiento de la norma”.

La mirada del empleador

Desde el punto de vista de la empresa, los mismos voluntarios consideran que en la ley debiese estar como una obligación y no opción, entregar el certificado de acreditación firmado por el comandante de la compañía de dicho bombero. Aseguran que este punto podría generar un mal uso de la normativa.

Si bien la Ley de los Bomberos de Chile señala que todos sus integrantes se deben inscribir en el Registro Nacional de Bomberos Voluntarios, el Código del Trabajo no exige tal requisito. Por lo tanto, no es necesario que el empleado se encuentre apuntado en el documento para hacer válido el uso de la normativa 20.907.

Asimismo, no tienen la obligación de informar previamente a su empleador que son parte de esta institución, ni en el currículum vitae ni en la entrevista personal, porque es información adicional y optativa. Por esta razón, la empresa tampoco puede tomar medidas en contra de ellos, aunque lo sepan una vez ya contratado.

“Los empleadores piensan que si hay una colisión o un choque nosotros vamos a partir de emergencia y la verdad es que eso no es así. Es muy raro que un bombero salga a ese tipo de sucesos en su jurisdicción. Normalmente se aplica a incendios forestales o estructurales o eventos de mayor magnitud. Es por eso que desde que está en vigencia, muchos quitaban que lo eran de su currículum. Yo lo tuve que sacar, porque estuve cinco meses sin trabajo. Fui como a diez entrevistas y en las últimas dos saqué el ítem de ser bomberos y los cursos de bombero que tenía, y ahí me llamaron”, afirma Ilitch Jiuliano Doddis (24), quien es voluntario de la comuna de San Bernardo.

El bombero y abogado socio del Estudio Alvear Abogados, Fermín Oyarzún (32) asegura que no sabe si contrataría a un bombero en su empresa, a pesar de que él lo es, aunque si lo hace, le gustaría saber que es voluntario desde un principio. “Podría asemejarse a una preexistencia o no dejaría de contratar a una mujer embarazada, pero me gustaría que me lo dijera”.

Oyarzún agrega que hay dos caminos para los voluntarios que deban usar la ley. “Habemos algunos que no tenemos problemas con la normativa, y que por lo tanto, nos cuesta ver y pensar que otros sí. Yo soy abogado independiente, entonces si hay un incendio, no tengo ningún problema, pero hay personas que son ejecutivos o administrativos dependientes. Un cajero de un banco que tiene un incendio a las doce del día, por supuesto tendrá un problema. El criterio es lo más importante. Cada uno tiene que ser responsable con esos permisos”.

Michel De L` Herbe perteneció a la Academia de Bomberos remunerada del condado de Chesterfield en Virginia, Estados Unidos. Luego, en el mismo país, se certificó en la Agencia Federal de Manejo de Emergencias.

El especialista asegura que el mayor problema en Chile con esta ley es la cultura respecto a los voluntarios en general, sean bomberos de la Cruz Roja y otros, y lo compara con el caso del país norteamericano, que es en donde se profesionalizó.

“Estados Unidos tiene una valoración y un reconocimiento del voluntariado muy arraigado en su cultura. Allá, cerca del 80% de los bomberos lo son y solo el 20% aproximadamente es remunerado. La valoración cultural hacia ellos es por el voluntariado en sí y no por la actividad benéfica. En Chile es al revés”, comenta.

Muchos creen que una forma de evitar la subvaloración sería que los bomberos fuesen remunerados. Sin embargo, el experto plantea que no sería lo óptimo. “La solución no es el pago, sino comprender el fondo que hay detrás. Me preocupa lo difícil que es avanzar, porque a pesar de que estas leyes son muy útiles, el pensamiento sobre el cual se construye no existe o es muy precario. Y por lo tanto, terminan siendo políticamente correctas, pero difícilmente aplicables. Una ley de este tipo debiese responder a un sistema con componentes de desarrollo cultural”.

Comenta