Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

LimónApps | August 22, 2019

Scroll to top

Top

Rigth now get betting bonus from bookmakers
Sin comentarios

La agonía de TVN

Por Ronit Rosenberg, alumna de Periodismo UDD 

Un rating que no supera los 8 puntos promedio tiene nerviosos a los ejecutivos del canal público desde fines de 2014. Cambios importantes en la estructura directiva, compras de teleseries extranjeras e intentos desesperados por retomar la vieja magia del área dramática, son algunas de las estrategias a las que ha apostado la estación para conquistar, aunque sea un poco, el People Meter.

Hace dos años, la casa televisiva de Bellavista se encontró de golpe ante la puerta hacia el precipicio. Reportaron graves pérdidas económicas, algo que no ocurría desde 2004. Y hace unos días, nos enteramos que la situación ha ido de mal en peor: según el último informe entregado a la Superintendencia de Valores y Seguros, TVN perdió casi $ 26 mil millones en 2015.

SONY DSC

Después del fracaso -predecible para varios críticos de televisión- de las teleseries “Caleta del Sol”, “Esa no soy yo” y “Matriarcas”, el canal se ha venido a pique. ¿Por qué la determinante influencia de los fracasos en ficción? La respuesta es clara: el área dramática de TVN, hasta hace un par de años dirigida por María Eugenia Rencoret, siempre fue su carta clave. Por mucho tiempo, con telenovelas como “Romané”, “Alguien te mira” o “¿Dónde está Elisa?”, estuvieron siempre en la cima del rating.

Si las producciones dramáticas propias no han dado resultado, tampoco parece que los cambios directivos. El fracaso de Nicolás Acuña en programación, la abrupta salida de Vicente Sabatini en el área dramática y, desde luego, la infructuosa gestión de Carmen Gloria López como directora ejecutiva, cargo que desde hace unas semanas ostenta Alicia Hidalgo, dan cuenta de las dificultades que han tenido los que han estado a cargo de liderar el canal y de cómo no han podido sacarlo a flote.

Los cambios son válidos, sobre todo si las cosas no están resultando como se espera. Sin embargo, la fórmula del éxito -o al menos para un repunte- no recae simplemente en cambiar a los gerentes o directores, en remodelar el noticiero central, en comprar producciones dramáticas internacionales ni en contratar a Stefan Kramer para que tenga su propio programa de imitaciones (“Camaleón”). Porque todos esos cambios son, al fin y al cabo, superficiales, o una pequeña parte de lo que hay que hacer.

A mi juicio, buscar el éxito radica, principalmente, en tres cosas: entender que no hay reglas ni una pauta definida. Lo que le funcionó a Mega no tiene que resultar necesariamente en otro canal. Segundo, comprender y afrontar que estamos en transición a una nueva era. Las generaciones que veían teleseries en la década de los ‘90 ya no son las mismas de hoy. Atravesamos desde la era del Broadcast hacia la del Podcast. Las personas buscan una interacción más que ser simples espectadoras.

Hoy la tendencia apunta fuertemente a las tecnologías 2.0 y a la realidad virtual. Aunque la televisión siga siendo en Chile el objeto central de las familias en el hogar, internet, los tablets y los smartphones están imponiéndose cada vez más. Y, por último, es pertinente analizar que las temáticas, tanto de los programas como de las teleseries, ya no pueden ser las mismas. Sería muy aventurado afirmar que “Los Pincheira” tendría hoy el mismo éxito que tuvo hace diez años. Ni hablar de “Cachureos”. Es momento de reformular las tramas y los argumentos creativos, y no de seguir intentando que actores que brillaron hace veinte años, lo sigan haciendo hoy. Y no hablo sólo de los actores que vemos en teleseries.

*Esta columna se realizó en la asignatura Taller de LimonApps, de la carrera de Periodismo.

Comenta