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LimónApps | September 23, 2017

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Becados del Estado: La mano de obra barata del sistema de salud

Más de mil becas ha entregado el Estado para que los médicos cirujanos estudien alguna de las especialidades más requeridas por los hospitales públicos del país. Esto, gracias al programa de Formación de Médicos Especialistas en la Atención Primaria en el Sistema Público de Atención de Salud (FOREBAS), creado el año 2011. Lo que nadie les advirtió a los postulantes es que la figura de residentes en un establecimiento les quitaría la posibilidad de garantías laborales durante los, entre 4 a seis 6 años, que deben cumplir de manera obligatoria, según la ley 19.664.

Por Constanza Zúñiga Aubele

Año 2011 y el Estado de Chile aprueba el programa de Formación de Médicos Especialistas en la Atención Primaria en el Sistema Público de Atención de Salud, más conocido como Forebas. ¿El objetivo? suplir la necesidad de médicos especialistas para la atención primaria de salud del país.

Hasta el año 2017 se ha ofrecido un total de 1.120 becas para que médicos y odontólogos, puedan iniciar su formación en las especialidades, en las que su condición principal para acceder al beneficio es que, al término del periodo de formación, deberá ser devuelto al Estado en horas de trabajo la inversión monetaria equivalente al costo de los estudios a través del Periodo Asistencial Obligatorio (PAO).

El término del periodo de formación que es costeado, en la mayoría de los casos, gracias a una beca estatal implica el compromiso de efectuar una fase asistencial a continuación del periodo de formación. Este pago tiene una duración igual al doble de la duración de la beca, donde el becario será contratado con jornada completa. Además, el becario será asignado a cualquier servicio de salud público del país para realizar el pago efectivo del periodo del pago, el cual será avisado con 6 meses de anticipación.

El programa, aprobado bajo la firma del Ministro de Salud Subrogante, Luis Castillo Fuenzalida, especifica que el Pago Asistencial Obligatorio tiene una duración de 6 años, donde se incluyen módulos de enfoque en atención y planificación, además de buscar el desarrollo de áreas personales para que los especialistas logren ser profesionales integrales al interior del sistema de salud públicos.

La estudiante de la especialidad de medicina familiar en mención adultos de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Constanza Cortés, quien financia su especialidad gracias a la Beca de Salud Sur Oriente declara que “uno con el entusiasmo y la emoción acepta, pero no tiene muy claro en qué lío te estas metiendo”.

Debido a las constantes denuncias de quienes postulan al programa que se lanzó en el año 2011, se creó la Agrupación Residentes Chile, de la mano de la doctora Izkia Siches, presidenta del Colegio de Médicos (COLMED). La agrupación actualmente busca lograr un mejor trato laboral y la inclusión de la figura del residente como un “funcionario del sistema público de salud”, título que no se aplica para quienes cumplen esta labor en los APS.

LAS DEMANDAS DE LOS RESIDENTES

La principal petición de los residentes es ser contratados como funcionarios públicos, para que, al momento de ingresar al establecimiento, puedan comenzar la carrera de funcionario. El buscar ser contratados como trabajadores públicos tiene que ver con la obtención de los beneficios de antigüedad establecidos en el artículo 163 del Código del Trabajo, en el que se estipula:

“Si el contrato de trabajo hubiere estado vigente un año o más y el empleador le pusiere término de conformidad al artículo 161 del Código del Trabajo, esto es, por necesidades de la empresa, el establecimiento o servicio o por desahucio, deberá pagar al trabajador la indemnización por años de servicio que hubieren pactado contractualmente y de no existir tal pacto la equivalente a 30 días de la última remuneración mensual por cada año de servicio”.

Además, la antigüedad en el sistema público significa un incremento salarial definido según “trienios”, es decir, cada tres años. El artículo 28 de la ley que establece las normas especiales de estos funcionarios e indica que “una asignación de antigüedad se otorgará por cada tres años de servicios y cuyo monto se determinará aplicando sobre el sueldo porcentajes establecidos”.

Este tipo de beneficio es al cual los residentes y posteriores realizadores del pago recién podrán acceder una vez terminada la residencia y terminado el periodo obligatorio, es decir, 9 años después de comenzar a trabajar en el servicio público. La segunda petición de los residentes es la diferenciación de la multa por la no realización del Pago Asistencial Obligatorio o por desertar los estudios de la especialidad de manera temprana.

La multa es establecida sin discriminación, provocando que tanto el estudiante que se retira al inicio de los estudios, como aquel que será penalizado por el no pago del PAO, deberá cancelar el monto equivalente a su educación más un margen de multa: más de 200 millones de pesos.
 Además del pago monetario, el no cumplimiento del PAO significa la suspensión de la posibilidad de trabajar al interior del servicio público por 5 años.

La actual coordinadora nacional de Residentes Chile y residente de la especialidad de medicina familiar, Samanta Anríquez, declara: “Buscamos que las multas sean diferenciales, o sea, que una persona que se arrepintió a los seis meses de salir de una carrera no tenga que pagar 250 millones de pesos. Las penalizaciones nos parecen excesivas porque están calculadas con una fórmula muy castigadora, entonces es una multa casi impagable”.

INVERSIÓN ESTATAL

Según datos entregados por el Ministerio de Salud, el Estado invierte la suma de 80 millones en la formación de cada facultativo, lo que significa que, al menos 120 millones de la multa por no pago, corresponden a una penalización del Estado hacia el residente que decidió terminar la especialidad sin recibirse. Dentro de las especialidades de mayor demanda en Chile y con menor disponibilidad de profesionales se encuentran: Medicina Interna, Pediatría, Obstetricia, Psiquiatría y Neurología.

La falta de las especialidades anteriormente mencionadas fue la principal razón por la cual se creó el programa FOREBAS, el que, tras 6 años desde su puesta en marcha, no ha logrado suplir la falta de especialistas en el sistema de atención primaria.

Para optar a estos programas de especialización profesional, el postulante deberá haberse desempeñado de forma previa, por un tiempo no inferior a tres años en el nivel de Atención Primaria de Salud (APS); donde los profesionales interesados ingresarán a un proceso de selección imparcial a base de factores de ponderación.

Dentro de lo establecido en las leyes no 19.378 y no 19.664, se indica que podrán postular al programa médicos, “preferentemente recién egresados (de medicina), a través de un concurso público de selección por antecedentes”. Esto implica un proceso de selección que es realizado por los Servicios de Salud en coordinación con las universidades según normas establecidas para estos efectos. Además, los postulantes a las diversas becas serán evaluados de acuerdo a “antecedentes académicos acreditables y su idoneidad para desempeñarse en la Atención Primaria”.

La falta de un contrato para los médicos en este tipo de situación, es suplida por una escritura pública o pagaré, el que es firmado por el suscriptor (residente), donde indica el domicilio del acreedor (servicio de salud) y se compromete a pagar en horas de trabajo la cantidad de unidades de fomento invertidas en su educación. Además, la escritura indica que, “en caso de incumplimiento de la obligación, sobre la totalidad de lo adeudado, pagaré intereses máximos convencionales a las tasas que rijan durante el retardo”.

Para la doctora, Samanta Anríquez, la escritura corresponde a una garantía para el Estado y no para el residente. “La ley dice que es la garantía con que el servicio de salud se asegura que tú vas a devolver los años que tienes que devolver, sin embargo, legalmente estipula que tienes que retornar en tal hospital, de determinada localidad y después el servicio de salud te cambia y tú no puedes reclamar, porque la escritura es solamente para facilitar el pago de la multa que te cobran, no para dar las condiciones de devolución”, explica.

SOBRECARGA LABORAL Y ESTRÉS

Según el Ministerio de Hacienda de Chile, un pagaré es definido como un “escrito por el cual una persona llamado suscriptor se obliga directamente a pagar a otra, llamada beneficiario, o a su orden una cantidad determinada. Corresponde a un documento financiero o título en que se deja constancia de que quien lo suscribe tiene la obligación de pagar a la fecha específica en el documento y a la persona identificada en el mismo”.

Este punto es uno de los más polémicos al interior del programa FOREBAS, ya que la falta de un contrato donde se especifiquen las condiciones de la devolución provoca que el director del servicio de salud, quien vendría siendo el beneficiario del pagaré, pueda disponer de los servicios del suscriptor en cualquiera de los establecimientos que se encuentren bajo su red de atención.

La doctora Anríquez sostiene que “el problema es con la gente de región, dentro de una región hay un solo servicio y te pueden cambiar de una ciudad a otra o te pueden poner en dos ciudades al mismo tiempo, mucha gente se queja de que tiene que devolver en dos lugares distintos que están a 3 horas de distancia, entonces no pueden vivir en un lugar, tener familia, etc.”.

Según lo estipulado en el programa FOREBAS, los profesionales desarrollarán sus períodos de formación en “centros hospitalarios y otros establecimientos de la red asistencial del respectivo servicio”; no tomando en consideración tiempos de traslado o distancia, entre otras atenuantes que dificultan el desarrollo del pago correspondiente.

Los turnos de quienes finalizan el periodo de becados, al igual que el resto de las condiciones del Pago Asistencial Obligatorio, se encuentran bajo las leyes que rigen el sistema, donde se especifica que el exbecario será contratado con jornada completa, lo que se entiende en un cargo 44 horas o 22/28 horas semanales según disponibilidad. “Lo que me molestaba era la carga de pacientes. Los citaban cada 20 minutos sin parar, no hay considerado un descanso entremedio ni siquiera para ir al baño”, relata la especialista en medicina familiar de la PUC, Constanza Cortés.

Según la doctora Anriquez, “hay un límite de horas de trabajo que se supone que no pueden exceder las 44 horas semanales más un turno de 24, sin embargo, eso no se cumple porque hay mucha gente haciendo más de dos turnos de 24 horas a la semana, muchas becas lo usan así”.

Esto se explica por la falta de regulación que existe para los residentes y posteriores pagadores del programa. Samanta Anriquez explica que “es súper mal visto que tú te niegues a hacer un turno o que reclames por el cansancio, porque en el fondo te empiezan a evaluar mal académicamente, hay mucho maltrato desde los médicos que te forman”.

Además, el residente no deberá haber discontinuado el período comprendido entre la iniciación de la beca y el término del período asistencial obligatorio posterior. La interrupción de la continuidad sólo podrá ser autorizada por el Subsecretario de Redes Asistenciales o por el Director de Servicio de Salud correspondiente.

Sobre los largos turnos, la carga laboral y la falta de descansos, Constanza Cortés añade una tendencia que ha podido observar entre quienes estudian la especialidad. “Los últimos años ha habido mucha licencia por estrés, hay muchos becados que están con depresión o trastornos adaptativos”.

Con respecto al tema de salud mental de los becados, el Ministerio de Salud (Minsal) prefirió no referirse.

Para la recién electa presidenta del Colegio de Médicos, Izkia Siches, médico internista que se encuentra actualmente realizando el Pago Asistencial Obligatorio de su especialidad en el centro de Atención Primaria de Salud de Lo Prado, el trabajo de los becados corresponde a “la mano de obra barata de los hospitales”, añadiendo que “nadie nos da ningún derecho”.

Esto se explica debido a las funciones que deben realizar los beneficiarios, indicadas en el programa de formación, el cual especifica que “deben otorgar una atención continua al grupo familiar de sus respectivas especialidades; participar en las acciones de promoción y prevención en el centro y en terreno; promover y desarrollar reuniones clínicas programadas; incentivar la investigación científica y desarrollar actividades docentes para estudiantes y profesionales, además de la capacitación respectiva para los equipos del centro”.

No sólo la falta de supervisión afecta a la cantidad de horas que realizan los funcionarios, sino que también, según explica Anríquez, “pasa mucho que los hospitales la asignación de especialidad no se da”. Todo lo anterior, percibiendo un sueldo inferior a lo estimado para cada especialidad, ya que, durante los seis años del Pago Asistencial Obligatorio, los profesionales recibirán un sueldo de médico general: “Por ejemplo, un médico especialista que es PAO no le pagas lo mismo a un médico especialista que es cirujano y que no es PAO, entonces genera como una desigualdad porque hacen el mismo trabajo y eso sí que no es legal, sin embargo, como no hay una fiscalización, ocurre”.

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